Un país que quiera basar su economía en el conocimiento primero requiere de que se destine un cantidad considerable o que se aumente la inversión destinada al capital intangible; es decir a la inversión orientada a la producción y difusión del conocimiento., esta comprende los rubros de capacitación, educación, investigación y desarrollo, etc.
También se requiere de la formación de una sociedad que se encargue de la difusión y comunicación del conocimiento.
Dando una mirada somera a nuestra institución educativa podremos notar que hay rasgos de este requisito que se cumple como es la producción de conocimiento.
Puesto que hay docentes tanto del nivel primario como secundario que se dedican a la investigación en los diferentes campos a los que se especializan, pero esta labor se ve obstaculizada por la falta de reproducción o comunicación.
Los docentes no cuentan con la motivación de comunicar. Esta motivación consiste en los bajos costos de codificación y transmisión de conocimiento. Pero parece que el que el Estado juntamente con el Ministerio de Educación estuvieran en contra de esta libre transmisión, pues no promueven el financiamiento de la investigación.
La división y especialización del trabajo se inicia con el surgimiento de las máquinas.
Esta técnica permitía una mayor eficiencia de los trabajadores, mejorando los niveles de producción.
Debido a estos beneficios, se vio la posibilidad de aplicar esta estrategia al sistema educativo.
Puesto que hay docentes tanto del nivel primario como secundario que se dedican a la investigación en los diferentes campos a los que se especializan, pero esta labor se ve obstaculizada por la falta de reproducción o comunicación.
Los docentes no cuentan con la motivación de comunicar. Esta motivación consiste en los bajos costos de codificación y transmisión de conocimiento. Pero parece que el que el Estado juntamente con el Ministerio de Educación estuvieran en contra de esta libre transmisión, pues no promueven el financiamiento de la investigación.
La división y especialización del trabajo se inicia con el surgimiento de las máquinas.
Esta técnica permitía una mayor eficiencia de los trabajadores, mejorando los niveles de producción.
Debido a estos beneficios, se vio la posibilidad de aplicar esta estrategia al sistema educativo.
Esto significaría la participación de más de un docente encargados cada uno de una labor específica.
Es decir, X1 se encargaría del proceso de enseñanza-aprendizaje, X2 de las evaluaciones; X3, de la elaboración de material didáctico; X4, de tutoría, etc.
Si lo llevásemos a la práctica, esto permitiría una mayor eficiencia en la labor del docente. Esto beneficiaría tanto al docente (ya que optimizaría su trabajo además que lo dotaría de mayor oportunidad en el campo laboral) como al alumno (facilitaría el desarrollo integral de sus capacidades).
Pero la realidad es otra, ya que observamos y somos fieles testigos de que el docente se ocupa tanto del proceso de enseñanza- aprendizaje, planificación y organización del curso, elaboración de material educativo.
Esta realidad dificulta y entorpece su labor, haciéndolo ineficiente y hasta muchas veces ineficaz.
Esto se debe a que en la instituciones educativas (universidades, institutos y pedagógicos) se forman semi profesionales, puesto que solo los especializan en una determinada área.
Con docentes especializados solo podemos tener una visión o perspectiva parcial de temas que no son de su especialidad.
Si por el contrario formamos instituciones que propicien el desarrollo integral de los docentes, facilitándoles el acceso a una segunda especialidad y no esperar que estos culminen sus estudios, las oportunidades que los docentes tendrían en el campo laboral serían muchas.
Además, estas instituciones deberían ofrecer cursos obligatorios durante los años de estudio en el pre-grado, tales como: computación.
Solo así formaríamos docentes competitivos (que cumplan con las exigencias del sistema educativo).
Si lo llevásemos a la práctica, esto permitiría una mayor eficiencia en la labor del docente. Esto beneficiaría tanto al docente (ya que optimizaría su trabajo además que lo dotaría de mayor oportunidad en el campo laboral) como al alumno (facilitaría el desarrollo integral de sus capacidades).
Pero la realidad es otra, ya que observamos y somos fieles testigos de que el docente se ocupa tanto del proceso de enseñanza- aprendizaje, planificación y organización del curso, elaboración de material educativo.
Esta realidad dificulta y entorpece su labor, haciéndolo ineficiente y hasta muchas veces ineficaz.
Esto se debe a que en la instituciones educativas (universidades, institutos y pedagógicos) se forman semi profesionales, puesto que solo los especializan en una determinada área.
Con docentes especializados solo podemos tener una visión o perspectiva parcial de temas que no son de su especialidad.
Si por el contrario formamos instituciones que propicien el desarrollo integral de los docentes, facilitándoles el acceso a una segunda especialidad y no esperar que estos culminen sus estudios, las oportunidades que los docentes tendrían en el campo laboral serían muchas.
Además, estas instituciones deberían ofrecer cursos obligatorios durante los años de estudio en el pre-grado, tales como: computación.
Solo así formaríamos docentes competitivos (que cumplan con las exigencias del sistema educativo).
En suma, la división y especialización actual del trabajo en el marco educativo no sería conveniente, ya que no contamos con los requisitos ya mencionados para la sociedad basada en el conocimiento.
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